Hell is above us.
Y ya no sé si me cegaba más la luz que penetraba a través de la ventana o si era el rock sureño que oscilaba en tus caderas. Porque había perdido la cabeza. Del todo y sin antídoto. Pero eso tú ya lo sabías, ¿no? Eras totalmente consciente de mi situación. A mí me llevaron a los infiernos. A rastras, sin piedad. Me habían condenado a permanecer atrapado entre la maraña de tu cabellera azul, a perderme poco a poco en la inmensidad del ártico de tu mirada.

Porque destilo la ilusión soporífera de tenerte, a dos mil revoluciones, bajo el motín de nuestras sábanas.

—¿Qué te pongo? —Me tragué las ganas de volcarte sobre la mesa y comerte las entrañas. —Hoy el café está a mitad de precio.
Te miré, te miré largo y tendido. Y tú sin inmutarte.
—En ese caso, —respondí—, el café estará bien.
Te fuiste, despacio y provocando. Dejaste ese aroma a moca intenso impregnado en mi camisa y a mi instinto guardado en el bolsillo. Pero qué más daba a esas alturas. No tenía vértigo. No si era contigo con quién tenía que caer sin remedio.

Así que lo hice. Té dejé con el café en la mano y la mirada perdida entre mis dedos. Salí por la puerta del local, a sabiendas de que tú me seguirías, y bajé carretera abajo con la americana colgando tras mi espalda. Qué capullo, estarías pensando, y yo que te traía la mayor de mis sonrisas y el mejor de los polvos.  

—¡Eh! —Pero yo hacía como quien oye llover—. ¡Espera! —Me agarraste del brazo y me dejé llevar por la gravedad de nuestros cuerpos—. Has olvidado algo.
—¿El qué, exactamente?
—Mi nombre, ¿qué, si no? —Pero yo no quería saberlo. No ahora.
Así que lo hice. Te volví a dejar, con las palabras y las ganas de besarme al borde de los labios. Porque puede que yo haya sido un bicho, un bicho malo. De esos que pican y dejan marca. Pero en el infierno en el que habito no hay sitio para dos.

16 comentarios:

  1. Vaya, me has dejado con ganas de más, con ganas de ver ese beso que, sin duda, habría sido explosivo . Puede que no haya sitio para los dos, pero, ¿y si se convierten en uno? Está claro que las chispas saltan (casimedanenunojo)

    Crêpes
    rellenos de
    Nutella.

    (ungranescrito)

    ResponderEliminar
  2. Si es que esto se sabe, ¡se siente! A las mujeres nos encantan los hombres difíciles y un poquito cabrones (todo sea dicho). Ay, este chico desprende demasiada lujuria, y yo tengo ganas de saber qué pasa.

    ¡Qué bien escribes, jodía!

    ResponderEliminar
  3. Tengo que confesarte que soy fan de los relatos cortos (y contra más cortos mejor) pero tú me as dejado con ansías de más; mucho más.
    Acabas de conseguir una adicta más.
    (me encanta como escribes)
    Un beso muy grande!

    ResponderEliminar
  4. Vaya, porfavorporfavor no dejes así a la chica del pelo azul. Seguro que no trataba de ser cruel...

    Maloles.

    ResponderEliminar
  5. Ips, me encanta. Yo me he quedado con la curiosidad de saber el nombre de la chica del pelo azul.
    (Muchas gracias por las bonitas palabras que nos dejas en el blog)
    Escribes muy muy bien y que nadie te diga lo contrario. La última frase me enamora. ¡Muchos besos, K! P.

    ResponderEliminar
  6. Ois.. ¿donde quedó el beso tan esperado?
    Yo confío en que si que hay sitio para los dos.
    (grandísimo escrito, sí:)

    (Gracias por tu comentario en mi blog.
    Me ha servido de mucha ayuda.
    Es bonito que las personas intenten ayudar a otras, para que todo salga mejor. Es bonito.
    Mil gracias:)

    (mimos con azúcar
    y un trocito
    de canela)

    ResponderEliminar
  7. Parece que a todas nos parece sexy que nos dejen con las ganas, quedarnos pensando en lo cabrones que son y luego no poder evitar perdonarles cuando les ves. Ains... me encanta, sobretodo las primeras tres líneas, tienen un encanto especial. Un beso, y sigue pronto con tu historia que quiero leer más <3 (el problema es que de TODAS tus historias quiero leer más, luego publicarás el inicio de otra o releeré una de anterior y también exigiré una continuación pronto.. :P)


    P.D.: Veo a venir que me encantará la chica de pelo azul.

    ResponderEliminar
  8. Oizzzzzzzz, se desean! Quiero ver continuación. No pido, exijo (jajajaja). Creo que hay demasiados votos a favor.
    Y también me he quedado con las ganas de saber su nombre! ¿Y el tuyo? No me gusta ver que has actualizado y pensar "Ay, Kryponite ha actualizado!" xD, pero bueno, si quieres mantenerte en anónima lo comprenderé!

    Soy faaaaan :3333

    ResponderEliminar
  9. He de decirte que mejoras por momentos. Me ha gustado muchísimo y tengo infinitas ganas de saber más y más y más.
    (otra cosa que quería preguntarte, ¿hay alguna forma de charlar contigo de forma más directa?) Eso y volver a felicitarte, K. :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro de que estés animada en esto, K. :)

      Yo no soy mucho de e-mail... Más bien uso msn y poco más xDD Pero vale, si te lo creas algo llegará a tu bandeja de entrada, por supuesto. :)

      ¡Un beso! ^^

      Eliminar
  10. HOLA! Te invito a visitar mi blog (dreamanewworld). Si te gusta, puedes dejar un comentario y SEGUIRME ? Si llegaras a hacerlo, házmelo saber, así yo también sigo tu blog! Saludos, Nati!

    http://dreamanewworld.blogspot.com.ar/

    ResponderEliminar
  11. ¡Qué texto! Creo que es el primero que leo tuyo, si no me equivoco, y me has dejado muy impresionada. Me ha gustado muchísimo y espero que escribas algún fragmento más de este par, porque sin duda son dos personajes que llaman mucho la atención.

    Por lo menos yo, me he quedado con ganas de ese beso con la chica azul ^^

    ¡Un muàh!

    ResponderEliminar
  12. "porque destilo la ilusió soporífera, a dos mil revoluciones, bajo el motín de nuestras sábanas"

    PRECIOSO ♥ sigue escribiendo

    ResponderEliminar
  13. ¡Qué maravilla de texto!
    "o si era el rock sureño que oscilaba en tus caderas" (L)
    Seguro acaba volviendo a ella, a su olor, a sus ganas de dejarla con las palabras a medias una vez más.
    Un beso enorme :)

    ResponderEliminar
  14. ¡Ah! Cómo odio a la gente que no se aclara: ahora te quiero, ahora no, ahora me interesas, ahora no me convienes. Y cuántos, cuántos habitan en el mundo.

    ResponderEliminar