Septentrión bajo la niña de tus ojos.
—¿Esta situación tiene alguna clase de nombre?
—Romanticidio, cariño.
Abraham se relamía los labios mientras conducía. Era un tic forastero, de esos que llaman la atención de manera casi imperceptible. Pero su mirada, en grado de tentativa, era lo que realmente desmoronaba la calma (in)quieta del interior de mis costillas. El invierno austral que desprendía el vaivén de sus pupilas estaba inmerso en la zona boscosa norteamericana que nos rodeaba. Respiraba despacio, dejando que la esencia recóndita de sus entrañas empapara la tapicería del coche. Él era un cazador con convicciones apoteósicas. Firmes, feroces. Yo era un gorrioncillo extraviado al que le habían destroncado las alas.
—No tiene sentido.
—¿El qué, señorita Cassidy?
Abraham no me miraba mientras hablaba. No era por el hecho de que tuviera las manos bailando sobre el volante, o porque sus párpados se sintieran ligeramente inclinados hacia Morfeo. No me miraba porque nunca antes lo había hecho. Lo único a lo que realmente podía aferrarse mi amparo era al perfil esquivo de un hombre que, muy a mi pesar, no percibía.

Me sentía abrumada. El frío revoloteaba sobre mis pestañas y la escarcha se ceñía a las raíces de mi cabellera castaña. Penetraba lentamente a través del tuétano de mis huesos y me helaba la sangre. Impregnaba de nevisca mis gélidas entrañas con la rapidez de una tormenta siberiana y espachurraba contra el hielo la médula de mi alma. Y así una y otra vez.
—Esto lleva muerto mucho más tiempo del que me temía.
Abraham no dijo nada. ¿Qué iba a decir? Yo torcí una sonrisa. No sabía hacer otra cosa, nunca conocí la sensación de una sonrisa curvada. Así que me decidí, decidí volverme loca. Apreté con las dos manos su pierna contra el freno y (casi) salimos volando. Y digo casi porque mi alma voló muy lejos. Fuera, los únicos confidentes de mi locura se reducían al viento del Norte y a los aullidos de las bestias de la noche. Reculé hasta empotrarme contra el cristal, frenética. El golpe seco que produjo mi cabeza contra la ventana adormeció levemente mis reflejos. Él jadeaba mientras su mirada glacial se veía clavada sobre la mía. El vaho inundaba la estancia del coche. Respiré hasta quedarme sin aire mientras mis ojos procuraban quedarse con la imagen de los suyos. Su tórax subía y bajaba de manera apresurada y sus manos arrastraron de raíz sus cabellos. Yo envié al mundo a la mierda. Y le besé. Él, en cambio, no lo hizo.

 Porque yo era la única víctima de su romanticidio.

17 comentarios:

  1. Bonito, bonito y bonito :) Aunque sigo viendo que tienes cierta dificultad,o la tengo yo, para describir la situación de la escena. Percibo que están en un coche, que hace frío y algo más, pero no es algo completo, falta algo. Es importante, no siempre hay que dar todos los detalles eso es verdad y cada uno mide el nivel de detalle que quiere dar, pero cuando hay frases del tipo "invierno austral" tan de adorno es como atravesar la selva e ir quitando ramas del camino para ver poder dónde vas.
    No obstante, de alguna manera extraña, a medida que vas narrando la escena, cuando ella obliga a Abraham a pisar el freno, te centras en ellos y ya no pierdes el nivel de detalle. Quizás tu punto fuerte sean los personajes y no lo escénico porque te pierdes en expresiones que, como ya he dicho más veces, quedan bonitas pero luego te acaban desorientando en la lectura.
    Pero hay que experimentar, eso sí es cierto, no hay errores sin ensayos :) Así que sigue con ello, que vas por buen camino ^^ Las escenas de viajes en carretera se te dan bien por lo que veo xD Pero intenta no recurrir demasiado a palabra de "costillas". Somos algo más de seres con costillas apretadas (jajaja les tengo una manía xDD)

    =)

    PD: Contesté tu comentario en mi blog.

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  2. PD2: Parece que no, pero me ha gustado xD En serio, la narrativa es fluida y el concepto de "romanticidio" muy curioso y hasta extravagante, pero no por ello menos original :)

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  3. Una forma realmente bonita de describir ese "romanticidio". Buscas palabras formidables para formar tus frases (aunque a veces a lo mejor un poco rebuscadas. ¿Me equivoco? sea lo que sea, me gusta, soy de esas a las que le gustan leer mucha descripción).

    Cada vez noto una gran mejoría en tus textos.

    Un besazo.

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  4. Me ha gustado, pero tengo una sugerencia/consejo/llámalo-como-quieras. Sé qué es lo que quieres describir y contar y das una idea de ello, pero entorpeces la lectura y haces difícil que se entienda el texto con el uso excesivo de adjetivos y de palabras enrevesadas; recuerda que la sencillez también tiene su encanto.
    Un guiño ;)
    P.D.: Esto solo es mi opinión, ¿eh? Y que conste que me ha gustado la historia :)

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  5. Hay frases realmente preciosas, pero el conjunto es genial :)
    Debería de haberle devuelto el beso, haber escapado junto a la locura de esta chica.
    Me ha encantado.
    Un beso enorme bonita!

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  6. Joder me has matado, ha sido... Tus palabras tienen magia, y ésta, es increíble. Me has dejado helado.

    Besos de esquimal

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  7. El Invierno, el frío Invierno; ese que te deja los dedos de los pies totalmente congelados, las manos moradas, la comisura de los labios agrietados...
    Una escena realmente increíble; desbordan magia tus letras, tus bellas letras.
    De nuevo, mi más sincera enhorabuena Kry :)

    (mimos con azúcar
    y un trocito
    de canela)

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  8. A mí me ha gustado mucho. Si que es verdad que haces uso de muchos adjetivos y al final puedes dificultar la historia. A pesar de eso, me ha encantado. Cuando ha frenado de golpe (ni idea de lo que se proponía) y le ha besado me he quedado muy sorprendida. Más todavía cuándo no le ha correspondido. Así que tu final ha sido un pequeño boom de felicidad a mi corazoncito para luego arrebatársela de golpe. El final me ha enamorado, sobre todo la última línea.
    Besos neoyorkinos, K. P.

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  9. La verdad es que me encantan los textos que no sabes cómo van a terminar y llegas al final y algo adentro te late rápido. Es genial, y con estas palabras ocurrió eso. Gracias por tus palabras también.. Un besito!

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  10. Romanticidio... me encanta esa palabra.
    Me ha gustado como hablas del frío, aún así no consigo imaginarme la escena en invierno: por alguna razón al leer pienso en finales de verano. Y aunque probablemente yo no haría lo que hace la protagonista, puedo comprender perfectamente lo que hace e imagino tanto su frustración debida a que ni así él reaccione que hasta puedo sentirla un poco.
    Saludos :)

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  11. Tan bonito como siempre Kryptonite, sigue así, es muy grande :)

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  12. Oh! Me ha encantado. Amargo pero muy bonito, como todos los amores no correspondidos. Pensemos que los besos que no das son los que más duelen, así que un hurra por al menos haberlo intentado.
    Un beso.

    Maloles.

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  13. Qué bonito, K :)
    (cada vez tardaré más en comentar como me sigan llenando de exámenes y cosas xDDDD)
    Un beso.

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  14. No podía parar de leer. Tienes el don de hacer magia con las palabras.
    Ojalá fuese como ella, valiente; me encantaría arriesgarlo todo, volverme loca y besarlo. Ser víctima de su romanticidio.

    (besos
    desde algún
    lugar lejano
    a París)

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  15. Escribes súper bien. Cosas así da gusto leerlas :)

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  16. Por cierto, te he dejado un premio por mi blog, aunque no hace falta que lo menciones aquí si no quieres :)
    Un guiño ;)

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  17. Me encantó. Un muy buen relato. Y he encontrado bella la palabra romanticidio ^^
    Besos agridulces♥

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