naufragios bajo el manto de la lluvia
El mundo se derrumba. 
Y tú, ¿tú y yo?

Me desenmaraño el pelo con desgana. Y jadeo, una y otra vez. Un vaho de aguardiente me rodea. Así que respiro, respiro profundamente. Pero me veo entrecortada por el ahogo inevitable que provoca el culo de la botella. Toso, agitada, mientras el poco aire que me quedaba escapa inquieto a través de mis labios. Debo tener las mejillas coloradas y el semblante morado. Pero tampoco pongo mucho empeño en confirmarlo. Me tambaleo un par de calles más abajo, intentado no tropezarme con la vergüenza, hasta que se me escurre la botella de entre los dedos. El cristal se estrella estrepitoso contra el suelo. Crash. Ha sido un golpe certero, destructivo. Un golpe que ha dejado escapar mi billete sin retorno a la realidad. «Y qué más da», si mis pulmones permanecen asfixiados en mareas de alcohol. El frío se pasea entre las calles desiertas. (Él) frío que me hace sentir tan viva. No siento los dedos, ni los pies, ni el bombear de la sangre de mi corazón. Pero mi interior grita sofocado que el (des)equilibrio entre tu mundo y el mío no es más que la franja de una metamorfosis imparcial. Quién lo diría.

Las luces se distorsionan a lo lejos, poco a poco, sin remedio. Me palpo las mejillas y me digo que es la lluvia la que corretea creando surcos en mi piel. Pero para mentiras ya estuvieron las tuyas. Ellas permanecieron arraigadas en los cimientos de mi ser. Tú, en cambio, volaste. Volaste lejos, muy lejos, dejando tras de ti un rastro de plumas rojas, rojas como la pulpa fundida de las entrañas de mi corazón. Porque para decir lo imposible ya estoy yo. Me miro las palmas de las manos y me echo a reír. La lluvia me golpea y yo ya no tengo fuerzas para el siguiente asalto. Así que caigo, con los ojos muy cerrados, y dejo que penetre. Pero ahora eso ya da igual, ¿no? Porque para oírte, acariciarte o divisarte, sólo tengo que echar un vistazo al interior de mis penas (esas que reposan en el fondo de la botella que nunca terminamos).

13 comentarios:

  1. Con el sonido de la lluvia, hace que te sientas más en la historia, y que la vives tal y como tú la cuentas. Bonita entrada, no me esperaba menos, por supuesto. Y la frase de 'naufragios bajo el manto de la lluvia' me ha enamorado, por completo.

    Tal vez el mundo no se derrumbará por completo, seguro que cuando venga el alba y salga el sol, pero sabes, tienes que estar con mucha libertad para sentir lo que de verdad transmite, que es mucho.

    Un beso, inmenso, para ti <3

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  2. ¡Cuántas veces habré vivido situación similar! El alcohol no es bueno para nadie, pero cuando estás pasando una mala temporada, creo que no puede existir mayor aliciente.

    Al menos, no ha pasado nada grave...

    Inmejorable, este texto es perfecto. Sigue así. Un besazo enorme.

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  3. No sé que hacía yo de mi vida tardando tanto en comentarle a una fan de Canción de hielo y fuego <3

    Dicen que el alcohol cura las penas, que borra todo rastro de dolor durante unas horas. Pues no sé hasta qué punto será cierto, porque a mí beber no me ha traído nada bueno. Es más, ha sido una de las causas por las que he hecho ciertas estupideces.

    El texto perfecto, como siempre. Me ha gustado sobre todo esa frase amarga del final, con esas palabras que se te clavan profundas en la mente y te hacen reflexionar sobre los corazones rotos que deja a veces el amor a su paso.

    Un besazo, bonita :)

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  4. Un texto en des-equilibrio. Me encanta. Tiene ese sabor del aguardiente que le has proporcionado tú...

    Sigue así! Saludiness!

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  5. Aguardiente y botellas inacabadas :)
    Me gusta mucho la rapidez y la confusión, lo bien que la recreas. Felicidades!
    Un beso :D

    Maloles.

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  6. Ai, pero, ¿de dónde has salido? estoy flipando, te lo juro. ¿Y el sonido de la lluvia? Dios, es totalmente genial. Siempre me impresionas pero con esta entrada... no tengo ni palabras.

    Un beso muuuuuy graaaaaande!

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  7. Estoy completamente empapada por las gotas de lluvia que desprenden tus letras. Ellas son as únicas que me acompañan en esta noche tan mojada, pero no me importa, solo necesito a tus bellas letras para resguardarme y consolarme de todo lo malo, porque ellas son lo bueno.

    *mimitos cubiertos de azúcar

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  8. Me ha encantado (como siempre). Esta vez te has expresado perfectamente, en ningún momento he tenido que volver a leer una frase porque no entendiera de todo su significado :)
    Un guiño ;)
    P.D.: El sonido de la lluvia es flipante.

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  9. Hey, K :)
    Me ha gustado el texto, lo único que tengo yo un poco en duda es lo de "corretea por los surcos de mi piel" ¿Tiene la piel agrietada? ¿Arrugas? No sé si me entiendes, yo creo que has querido decir que dejaba surcos por su piel, ¿no? Vamos, que dejaba marca, o que se veía que habían correteado gotas por su piel. No sé, puede que esté yo en un error, pero lo de "correteaba por los surcos..." Eso da a entender que ella ya de por sí tiene surcos en la piel.
    No te monto más lío por una expresión de nada.
    Espero el próximo texto pronto, me gusta leerte.
    Un beso enorme, K. :)

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  10. Ahogando su dolorido corazón en el alcohol. Me ha encantado, K, de verdad.Y el sonido de lluvia es ya insuperable.
    Muchísimos besos neoyorkinos. P.

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  11. Las últimas 4 oraciones de este post, no puedo explicarte cuán mi-vida me resultaron, ¡terrible!

    Te sigo, escribís genial. Saludos!

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  12. Creo que muchos lloramos porque nos da la gana y sobre todo, para que no nos consuelen.... :)
    Es precioso este texto, tan real y crudo y llega, y de repente te vi bajo la lluvia con una botella y un amor, las dos cosas rotas y empadadas. Gracias por tus palabras y también tu poesía me llega tan profundo que puedo hasta reflejarme en ella. Un besito!

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  13. No sé exactamente qué tipo de experiencia o sentimiento te ha llevado a escribir ésto, lo único que sé es que debió de ser doloroso haberse sentido así en la vida. Y leer sobre algo que duele, hace que hasta yo tenga ganas de ahogar las penas en un poquito de alcohol (ups, ha sonado un poco alcohólico, no? jajaja). Lo que quiero decir es que, el alcohol es la vía fácil para enterrar esas imágenes que nos hieren el alma y veces necesitamos desconectar de ellas. Pero lo importante es levantarse al día siguiente (tomarse un ibuprofeno) y machacar esos recuerdos tan turbios. Estrellar la botella de whisky contra una pared y dejar que las penas se esfumen por la alcantarilla. Y viajen lejos.
    El último párrafo ha sido la culminación del texto, en mi humilde opinión. Y se me ha encogido el alma al leer "Porque para decir lo imposible ya estoy yo". Hum. Qué ñoña soy jiji.
    Me apetecía mucho leer algo así, la verdad. Me ha encantado :)
    Un besito, señorita nebulosa.

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