IX.


this is for long-forgotten
light at the end of the world
horizon crying
the tears he left behind so long ago.
El viento era áspero; arañaba la piel. Una sensación gélida, volátil. Sacudía corazones y entumecía el juicio. Era un viento inhóspito y salvaje; el lamento del Norte. La muchacha de ojos claros intentaba calentarse junto al fuego. El joven soldado, tras un instante de debilidad, le había prestado su holgada capa. Auténtica piel de lobo. Cálida, embravecida. Sobre esos menudos hombros ahora reposaba el peso de la valentía de cien hombres. La ira y la guerra hervía la sangre. Aún así, no podía evitar temblar.
—¿Oyes eso? —preguntó el soldado husmeando el ambiente.
«Es el festín de mis entrañas. Huele a sudor, sangre y vísceras. Huele a ti.»
—Sí —respondió ella—. Son las bestias del Norte.
El joven hizo ademán de agarrar la espada que reposaba junto a los víveres, pero se detuvo. Miró detenidamente a Iseur. Tenía la mirada perdida, atormentada. Su vida había transcurrido lentamente entre raciones frenéticas de violencia y sangre. El soldado se pasó una mano por la barba de tres días y reprimió un gemido. Iseur siempre fue menuda en todos los aspectos. Delgaducha, encorvada y bajita. Tenía el pelo enmarañado y salvaje, de un rubio tan claro que parecía irradiar luz propia. Carecía de la belleza delirante a la que él estaba habituado. Su nariz respingona no armonizaba con su ancha mandíbula ni sus ojos tristes. Sin embargo, el joven supo, desde la primera vez que sus caminos se vieron entrecruzados, que no necesitaba de esa belleza artificial. Toda ella era nieve y frío. Indómita. Poseía el esplendor del pueblo brigante.
—Duerme —se limitó a decir—. Yo montaré guardia.
Iseur lo intentó, pero su cuerpo rabiaba dolor. Aquella noche el sexo fue duro. Lucio nunca pretendió ser un caballero, ni siquiera la primera vez que la tocó. Aunque tampoco tenía por qué hacerlo. Él era un centurión. Sometía, saqueaba y despojaba. Los pueblos del Norte lo sabían bien.
—Sexo sucio —se obligó a decir Iseur una noche—. Esto no es más que sexo sucio.
Era sexo animal. Bestial, sufrido. Negado de cualquier sentimiento. Y lo detestaba. Detestaba todo aquello que el joven representaba. Pero él la salvó de la muerte. «Contra mi voluntad», pensó. «Le debo servicio y lealtad. Ahora perezco bajo sus órdenes.» Lucio encontraba refugio todas las noches junto a una paria. No tenia hogar, no tenía nombre. Carecía de todo honor y virtud. Pero eso, por supuesto, ya no importaba. Porque era esclava. Del sacrilegio, de la deshonra. De todo lo que pudo ser y no fue. Era esclava de Roma.

22 comentarios:

  1. Qué poco te puedo decir, ¿no?
    Los fragmentos así dejan muchas incógnitas.
    (y es genial, K)

    ResponderEliminar
  2. Qué frustración me dan las ganas de sacar a Iseur de ahí. Si fuera el primer capítulo de un libro con sólo eso ya sabría que va a ser uno de esos que duele leer pero que desprenden demasiado magnetismo cómo para dejar de hacerlo.

    ResponderEliminar
  3. La imaginación que tienes es desbordante, ¡ni a mí se me habría ocurrido semejante relato! De nuevo vuelves a hechizar con tu estilo, la trama y ese final que como siempre, deja un buenísimo sabor de boca.

    Me encantas.

    ResponderEliminar
  4. (y cada día tus letras son más maravillosas; nunca dejar de sorprenderme (y creo que no soy la única que lo siente:), hacia mucho que no leía un texto tan magnífico y tus finales, esos que te dejan un fuerte y bonito nudo en el corazón, aiss:)

    ResponderEliminar
  5. (sonrisa), es una historia de tono frío y melancólico, crudo, pero esta tan bien definida y tiene una armonía especial que me encanta.
    un beso. suerte.

    ResponderEliminar
  6. Eres grande, y tus hitorias lo son aún más.
    Casi he podido ver la silueta de esta joven junto al fuego, temblando, agazapada, temerosa de la vida.
    Me ha encantado.
    Un beso enorme bonita :)

    ResponderEliminar
  7. Impresionante. Me gusta que te metas en algo diferente, como la Antigua Roma. Está claro que sabes lucirte en todos los campos.
    Siento mucho haber estado ausente durante tanto tiempo, pero es que el poco tiempo que tengo en el verano para disfrutar del ordenador lo necesito para actualizar, y no puedo comentar todo lo que me gustaría.
    Un guiño ;)

    ResponderEliminar
  8. Amo como describes, me encantó la historia!

    ResponderEliminar
  9. Desde luego, gracias por tu comentario, a una le sirve y mucho :)
    Entro en tu blog y me encuentro esto... He estudiado a la Antigua Roma de arriba a bajo y este pequeño texto ha hecho que pueda imaginar los hechos personales, no los generales que todo soldado apunta en sus aportes.
    Además de que las palabras que utilizas para las descripciones son cuidadas y utilizadas en los mejores casos, no te ciñes a un vocabulario escueto.

    Un abrazo :)

    ResponderEliminar
  10. Me encanto el relato. Es genial como lo has escrito.
    Escribes muy bien cielo, me gusto mucho tu blog, eres buenisima en esto.
    Te espero en el mio. Un beso!

    ResponderEliminar
  11. ¡Sin palabras! Es de esos relatos que te dejan sin una sola letra en tu cerebro. Es asombrosamente genial, y la narración es perfecta.

    (crêpes)

    ResponderEliminar
  12. Muy grande ¡Eres grande!
    El relato lo tiene todo, y tu forma de escribir es de las pocas que leo y me logra transmitir algo. tú transmites todo, todas las líneas están en mi cabeza en forma de imagen, y eso es mucho. Un beso.

    ResponderEliminar
  13. ¡Qué hermoso relato! Me dejaste sin palabras... En cada línea, en cada letra, podía disfrutar de todo eso hermoso que escribiste. ¡Talento se le llama! Me encantó todo, y no está demás decir que tu blog me hace bien, me transmite una energía tan positiva, no sé. Te voy a seguir y juro que voy a pasarme por acá muy seguido. Un beso.

    ResponderEliminar
  14. ¡Qué genial escribes! Y respecto a tu comentario toda la razón del mundo pero realmente duelen mucho los recuerdos.

    ResponderEliminar
  15. INCREÍBLE. Es que me has dejado sin palabras, si mi texto te ha dado ganas de seguir, el tuyo, no te digo.
    Me encanta, y has ganado una nueva seguidora, siempre que pueda me pasaré por aquí.

    PD: ¡Qué justo lo de Kryptonite!
    Un beso.

    ResponderEliminar
  16. Si me encanta Pink Floyd! Por cierto que fuerte relato! Excelente!
    Un saludo grande!

    ResponderEliminar
  17. Quiero decirte algo nuevo, comentarte de manera constructiva o aportar algo con la banalidad de mis letras, pero no sé que más escribir. Es la primera vez que leo algo sobre Iseur y Lucio, porque supongo que es un nuevo proyecto o una nueva historia; pero como siempre me has dejado con ganas de más, como cuando empiezas un buen libro y no puedes dejar de leer.

    ResponderEliminar
  18. Woah.
    Que descripciones tan refrescantes. Me gustan ellos, me gusta su historia. Es un tema que me gusta y me gustaría ver algo más, si es que es posible. Adoro tantísimo el frío. (Aunque según tengo entendido, creo que comprenderás perfectamente a una Stark).
    Siento no haberme metido en la cuenta de siempre para comentarte, pero por ahora tengo unos cuantos problemillas para entrar. En cualquier caso, un abrazo.

    Vivianne Séverine.

    ResponderEliminar
  19. Te devuelvo el comentario que hiciste en mi anterior entrada. Me encanta tu blog y cómo escribes. Me pasaré por aquí siempre que pueda.

    Besos.
    Sun.

    ResponderEliminar
  20. Sin palabras. La manera que tienes de escribir, de esa manera tan literaria, clásica y metafórica, es una de mis favoritas. Me ha encantado ese relato y espero poder leer mucho más. Era una buena escritora y quiero que sepas que me voy a hacer una casita por aquí para poder seguir leyéndote.

    Una entrada genial, no cambies <3.

    K.

    ResponderEliminar
  21. Me gusta la forma en la que describes cada momento, es presión y armonía en estado puro. Quiero seguir leyéndote así que te seguiré.

    Saludos desde el lado oculto de la Luna.

    ResponderEliminar
  22. Es como si fuera de película, de la edad media, dentro de una tienda 'india', de una noche sin estrellas.
    Es dulce pero amargo al mismo tiempo;
    (me encantan todas las historias que nos cuentas, K. Tienes una imaginación, una manera de expresarte y de narrar diferente, y no la tiene cualquiera).

    ¡Un abrazo enorrme! :)

    ResponderEliminar