Soñé. Hacía tiempo que no soñaba. Fue un sueño traslúcido. Efímero. Me estoy desvaneciendo, Ray. Me disuelvo en alcohol, en el humo del aquel último cigarro. Se me nublan los recuerdos, los desmembro uno a uno hasta no dejar nada. Me mutilo. Siento el vacío, me hundo en él. Somos uno. Soy cenizas. Ignición. O todo a la vez, no lo sé. Ray, ¿estás ahí? Creo que he vuelto a perderme. Ray, tío, ¿me pasas una cerveza? Ray. Ray, joder, contesta. La habitación se me queda pequeña. Son las cinco de la mañana y me enredo entre las sábanas. Estoy sudando. Eso es, quiébrame los huesos. Ódiame, fóllame, bébeme. Consúmeme. Arrójate conmigo al vacío, besa el suelo con los dientes y fúmate mis cenizas. Destrúyeme. Con fuerza. 
Vera se ha ido. 
Estoy perdido. 
Estoy perdiéndome. 
Estoy. 

4 comentarios:

  1. me has recordado la canción de tove lo 'stay high'. escribes muy bien. me había fijado que tenía un seguidor más pero hasta ahora no había tenido tiempo de pasarme. me alegro de haberlo hecho.
    un beso

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  2. Soñaste, pero estás. De alguna forma hay que estar, aunque se esté perdido es mejor que no saber dónde se está.

    (se te echa mucho de menos)

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  3. por qué siempre ese innecesario deseo de hundirnos en el vacío con alguien, esa necesidad inútil de sentir otras manos para empujar con más fuerza el humo del cigarro, los sueños, el miedo, la caída, el abismo, la noche y la soledad con la que has escrito todo esto.

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